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viernes, 21 de marzo de 2014

TU JUEGO por TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN


















Este es el juego que me enseñaste a jugar
cierro mis ojos para volverte a mirar;
aprieto hasta desangrar mis manos para poderte acariciar;
camino hacia atrás para volverte a encontrar.

Este es el juego que me enseñaste a jugar
cuento las estrellas esperando verte llegar.

No lloro, no río, no amo,
no sueño, no espero, no vivo.

Juego tu juego, nada más

Tu juego
El que me enseñaste a jugar. 

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

jueves, 24 de octubre de 2013

MELANCOLÍA por TERESA DRUBE LAUMANN


¡Ay, amor, qué difícil es dormir
en esta soledad
de este cuarto
que nació para dos!

¡Ay, amor, la estación del amor se derrumbó
y entre sus escombros
rebusco hoy!

Tanto dolor que en mí dejaron
las pasadas horas de increíble felicidad
hoy sólo es una fría puñalada
instalada en el medio de mi corazón
en el centro del vivir
en el centro del morir
si no vuelvo a sentir tu calor
apremiando mis días
como una copa de licor.

¡Ay, amor!
Amor amor…
¿Cómo puedo seguir
cómo puedo hacerlo
si en mi ser sólo hay frío,
sólo hay dolor?

Dime, amor:
¿Cómo puedo seguir
sin tu calor?



TERESA DRUBE LAUMANN

viernes, 11 de octubre de 2013

MADRE por TERESA DRUBE LAUMANN

Desde el azul del cielo
de tus ojos claros
que tantas brumas han reflejado
ábreme el portón, madre
¿no ves que mi infancia
al mirarte
me viene a buscar?

Ábreme el portón, madre,
que quiero correr tomada de tu mano
a buscar a la niña
que dejé abandonada
que jugar quiero con ella a las escondidas.

¿Dónde estará?
Llámala, madre,
llámala con voz de enojo por tantas travesuras
a ver si es que viene a comer
lo que cocinaste hoy
sin un sólo peso para cocinar.

Ábreme el portón, madre,
ábreme el portón
que quiero jugar en el patio amplio
de tu cansado corazón
y bailar hasta hacerte reír
y hablarte sin parar
contarte tantas cosas que pasaron desde que no estás.

Ábreme el portón, madre mía,
olvidemos las cosas de la vida
y ven conmigo a jugar



TERESA DRUBE LAUMANN

sábado, 21 de septiembre de 2013

¿PAZ? por TERESA DEL VALLE LAUNANN


Caminé entre sueños
entre pesadillas
entre caminos
entre desiertos de ceniza negra
de sal los desiertos
de lágrimas resecas.
Busco Paz…
Sólo Paz…
¿sabe usted dónde se guarda,
dónde se almacena?

Miré a los cielos
y quedé cautiva
del envidiable vuelo
de una paloma negra.

Busco Paz…
Sólo Paz…
¿conoce usted el camino
para llegar hasta ella?
Divisé a lo lejos
campos abandonados tierra reseca
mieses muertas
y todavía  elevándose altivas…
hollín, humo, odio, ambición,
brotando de las cocinas de la guerra.

Vi niños naciendo viejos
sin fe, sin vida, sin futuro
¿es este el mundo que soñamos?
Esta es una pesadilla
que se revuelca
dentro de otra pesadilla
que se revuelca
multiplicándose en fractales
que estallan
que como esquirlas mutilan,
destruyen
ciegan y siegan.


Paz… busco Paz… sólo Paz…
¿Sabe usted quién nos la niega?


TERESA DEL VALLE LAUMANN



martes, 27 de agosto de 2013

GAVIOTA por TERESA DEL VALLE LAUMANN

Gaviota
recuéstate en la playa y espérame
que  iré a buscarte
en esta mañana serena
que huele a mar
a vida sin fronteras
a intentos de nada
a ilusiones en espera.

Gaviota
quiero que me guíes al fondo de la mar serena
donde la substancia nace y se estrena
donde todavía está Dios y espera.

Gaviota
guíame allí,
adonde el sol no llega
en donde las lágrimas son sal
y al mar se integran
en donde las perlas
son sólo perlas
y el coral rojo
flores en primavera.

Gaviota
blanca como un ángel blanco
te ves cuando tus alas despliegas.
Cuando te deslizas audaz por los cielos
hilvanando las nubes con el suelo.

 Gaviota
saeta rauda tu alimento robas
¿robas?
¿acaso no son tuyos los peces
que en la mar crecen?
Dueña del viento
del mar y de las rocas
tu vuelo se parece al de la vida
que te besa
se aleja
te arma
te desarma
te devora y escupe tus huesos.

Gaviota
Ángel voraz en libre vuelo
no me abandones en este pálido suelo.

Gaviota
necesito aprender de ti
cómo vivir
cómo sobrevivir
cómo convivir:
con tanto estrago
no tengo consuelo.



TERWESA DEL VALLE LAUMANN

viernes, 12 de julio de 2013

SOBRE MI LECHO por TERESA DEL VALLE LAUMANN


 Sobre mi lecho se desnudan las sombras
del recuerdo
y el negro badajo de mis días está tocando a muerto.

Sobre mi lecho la soledad y el frío
se han quedado dormidos
ocupando
el espacio vacío
que el vacío que dejaste
llenaba.

Sobre mi lecho las sábanas no huelen a nada
el silencio tiene la palabra
y es la eterna permanencia del ayer
lo único que queda.
Resta de nada.

Sobre mi lecho se burlan, rebotando
contra el mudo albor de los muros
los ecos que repiten con un cantar siniestro:
siempre, siempre, nunca, nunca…
sobre mi lecho
duerme la soledad
me mata su frío

me destruye su silencio.

TERESA DEL VALLE LAUMANN

martes, 18 de junio de 2013

CABALLOS SALVAJES por TERESA DEL VALLE LAUMANN


Yo los sentí, los vi…
alguna lejana vez los sentí:
caballos salvajes por mi piel galopar.
Ojos cerrados.
Caballos salvajes en loco tropel.
Encendido carrusel.  Caballos salvajes.
Salvajes corceles blancos… negros…
volar… correr… flotar…
yo los sentí
alguna vez –recordado albor—
eterno alarido –perdido rubor—
yo los sentí
sin miedos, sin dolores:
crines al viento, crines al sol
cascos de fuego retumbando con fragor
yo los sentí
Caballos salvajes –verdes prados—
lluvia de color
espuma viva en el horizonte
¿Dónde están?
¿Adónde se fueron?
Ya no los veo
ya no los siento
ya no me envuelve su verde aliento.
Caballos salvajes llenando mi geografía
estallido de luz en mis pupilas…
ya no los siento ya no los veo ya no corren a mi encuentro.
Horizontes sin sol
crueles me dicen:  “no volverán
ya nunca, nunca volverán”.

 TERESA DEL VALLE LAUMANN

lunes, 13 de mayo de 2013

ADAGIO DE LA SOLEDAD por TERESA DEL VALLE LAUMANN


Yo soy quien asistió de pie
a su propio entierro.
Yo soy quien arrojó una alba cala
sobre el ataúd de sus sueños muertos.

La que dejó caer
gota a gota
todas sus ilusiones
y no guardó una sola
una sola.

Aquella que camina sin luz ni sombra
esa soy.
La que no deja huellas
la que jamás está.

Esa soy yo:
la que asistió de pie a su propio entierro.
La que arrojó una cala sobre su ataúd.
La que se fue en el viento.
Aquella a la que nadie vio.
Aquella a la que nadie amó.
Aquella a la que nadie jamás esperó
Esa soy yo.


TERESA DEL VALLE LAUMANN

lunes, 29 de abril de 2013

LA PALABRA por TERESA DEL VALLE LAUMANN


Cuando viene avanzando la palabra
el silencio se recoge
pez dormido.
Un lejano batir de alas blandas
se ha perdido en la curva que modela
la idea, la oración, el sueño, el sentido.

Avanza la palabra, y siembra.
La palabra avanza y cosecha.
Y es bálsamo, y es acero,
y es canto y alarido.

Es cielo y es infierno.
Es encuentro y es desencuentro.
...es tiempo perdido.

La palabra
La palabra dulce y la que nos ha herido.
La palabra
que nace de nosotros y se marcha
tal si nunca hubiera sido.

Avanza la palabra
y es latido, fuerza, vida,
muerte
olvido.

 TERESA DEL VALLE LAUMANN

lunes, 11 de marzo de 2013

SE HA PARADO EL VIENTO por TERESA DEL VALLE LAUMANN


Se ha parado el viento
el cielo es testigo
y mi grito se pierde
sin un destino.

Se fue quedando quieto el río
las aves mudas
y mi tiempo detenido
en un suspiro.

Cuando vuelva la tarde
cerca del camino
yo saldré a mirar
por si has venido.

Porqué me duele tanto el día
si el día es vida
porqué igual me duele
si yo ya lo sé.

Porqué me duele tanto esta vida
si la vida, como vos,
se va sin volver...
porqué igual tanto me duele
si a
yo ya lo sé.


 TERESA DEL VALLE LAUMANN

lunes, 18 de febrero de 2013

CALLAR por TERESA DEL VALLE LAUMANN


Primero eliminamos las palabras
luego, tras las palabras,
se fueron los gestos.
Después,
poco después,
desaparecieron las caricias,
las sonrisas
las ilusiones
los sueños nuevos…

…al fin
quedamos desnudos,
ateridos de frío,
vacíos, áridos
marchitos
desiertos
sedientos…
de pie, pero muertos.

TERESA DEL VALLE LAUMANN

jueves, 17 de enero de 2013

AYER por TERESA DEL VALLE LAUMANN


De ayer recuerdo la violencia de los vientos
despeinándome
desgarrándome el vestido.
El aire suave
el sol ardiente
la piel sedienta
la lluvia bienhechora recuerdo.
La tempestad en la noche
el silencio poblado de grillos recuerdo.
La fría tibieza de tu piel
el dolor lacerante al crecer
el alarido
recuerdo.
El enaltecimiento de los sentidos
oliendo palpando mordiendo oyendo sintiendo
recuerdo.
El paredón blanco pintarrajeado
el oscuro laberinto cómplice recuerdo
la lluvia de rosas húmedas sobre mi almohada
recuerdo
recuerdo
sólo recuerdo una flor un pájaro un nido.
Sólo recuerdo.
Ya no vivo.

TERESA DEL VALLE LAUMANN

martes, 25 de diciembre de 2012

RECUERDOS por TERESA DEL VALLE LAUMANN



                                                                   Un vaivén de esmeraldas
agita el viento,
asombrando a los chopos
que se estremecen  adoloridos.
Un camino amplio
tan amplio que parece perdido.

 Silencio, sólo silencio.

 Soledad bajo el sol que tiembla
tras las nubes, amarillo de frío.

 Silencio, sólo silencio.

 El Ángel de la Muerte
afilaba su lanza en tus ojos
y yo no supe verlo.

 Silencio, sólo silencio.

 Todos los sueños
se durmieron contigo.

 TERESA DEL VALLE LAUMANN 

martes, 27 de noviembre de 2012

ASÍ FUE por TERESA DEL VALLE LAUMANN


Así fue como te perdí:
te amé sin medidas, sin esperar nada te amé.
El cristal reflejó tu boca recorriendo mi piel;
mi piel, por ti lirio en primavera
que crecía hasta abrazar el cielo y la tierra.

Mi piel, tu equipaje plegado en tu sangre,
siguiéndote mansa y confiada
sombra.

Mi piel fue tu sombra
delirio despeñándose entre la lava
nada.

Tierra
sólo tierra reseca quebrándose en el páramo
aliento de violines arañando el silencio
sol de hielo
vacío de cara al cielo
caer
caer
caer
todo es nada.

 TERESA DEL VALLE  LAUMANN

lunes, 22 de octubre de 2012

LA ESPERA por TERESA DEL VALLE LAUMANN


El péndulo del reloj marca el compás de la vieja mecedora.
La tarde, amarilla, se diluye en su postrer hora.
Los ojos viscosos, opacos, van del balcón al horario.
El mismo ritual diario desde hace tanto tiempo, ¡tanto…!
En intenso suspiro la angustia se escapa por su boca:
él no llega.
Las rosquillas endurecen bajo la pulcra servilleta,
en la tetera el té se muere de frío…

Galopar de recuerdos en el cuarto en penumbras, polvoriento.
Susurros del viento en el jardín desierto.
De a ratos detiene el balanceo:
expectante, aguza el oído.
En la vereda unos pasos se han detenido.
Mas no… siguen de largo…
Cruel golpeteo de las horas sumidas en mortal letargo…

Él vendrá hoy. Está segura. No pasará más sin verla.
Entrará sonriente, ensayando disculpas.
Le hará mil mimos… ¡le contará tantas cosas…!
Y ese momento juntos, será para ella
un año más de vida, ¡es esa su medida!
Los recuerdos juguetean, tangibles, por la casa.
Caramba con este corazón, ¿qué le sucede hoy?
De a nada desacompasa… está tan distinto…
como si quisiera quedarse muy quieto…
¡Dios! ¡cómo pesa cada latido!
Y este sopor extraño…
Y este dolor lejano, indefinido…

TERESA DEL VALLE LAUMANN