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domingo, 26 de febrero de 2017

COMENZAR A MORIR por GRACIELA CASARTELLI


Hoy, alguien me ha dicho: ¿No ves que es hora de aceptar tu derrota, e irte?
Te ha mostrado que equivocaste los caminos; la búsqueda, las ansias…. Que no le interesa lo que te pueda suceder….Que jamás estuviste en su sendero….sino sólo, cuando necesitó la sombra de tus árboles; de alguna rama tocándole el rostro en alerta; de un poco de tu agua en la sequía (y esto, solamente cuando otra persona no le acercaba algún cántaro).
Que es fuerte y libre como los pájaros; ésos que cantan en lo alto y se alejan; en busca de otro alimento y otros pájaros….
Que sólo se recuerda de tu persona cuando puedes serle útil para algunos de sus empeños… y obtendrá algo a cambio.
Hoy alguien me echa de su vida, porque intenté persistir demasiado tiempo en ella; anhelando tomar lo que no era mío.

Hoy debo, comenzar a morir…

lunes, 7 de julio de 2014

AL CAMINO DE LA LADERA por GRACIELA CASARTELLI


Te he creado, paso a paso.
Y…, le conté a un testigo, sobre aquella ardua tarea.
Quería que plasmara, de alguna forma, tu imagen.
Él y yo conjeturamos,
desde dónde has iniciado.

Ambos, no conocemos, sin embargo,
la trazada de tu arribar.
Camino de la ladera,
forjado con mi andar.
Claridad y sombra.
Esperanza y búsqueda,
te harás luz en el final.
Y, entonces, allí habrá cobrado sentido,
en mi afanoso transitar,
la vida entera…

Graciela María Casartelli
Córdoba, Argentina, 2014.

martes, 13 de mayo de 2014

GOLONDRINA por GRACIELA CASARTELLI


Las montañas cerraron sus puertas.

Se fue el verde. La estatua,
que adornaba, gentilmente,
el jardín.

Un sueño, una espera.

El tallo de la rosa,
no pudo contra el viento;
el amarillo que anunciaba,
la caída de los pétalos…
las hojas.

El rojo de las pizarras,
las paredes ceñidas en blanco tiza;
la mesa impecable,
junto a muchos adornos.

Una ilusión, colgando
de la rama de un pino,
junto al aleteo de los pájaros
y de su canto, de aurora iluminada.

Golondrina,
que con la brisa helada,
levantaste vuelo;
no dudando, ni un instante
tu partir.

Dejaste en forma airosa,
la ardua labor del calor veraniego;
ya pretérito:
Cada gajo; ese barro sediento,
que con agua,
y trabajosamente,
utilizaras, en la construcción del nido.

Los polluelos, ya juegan en otras ramas,
su propio juego.

Allá, las montañas…
Allá fue, aquel tiempo…

GRACIELA CASARTELLI


miércoles, 9 de abril de 2014

HACIA DÓNDE IR... por GRACIELA CASARTELLI



















Debes conocer, aunque no quieras
que te escucho, veo y siento
Platicas,
entre las hojas platinadas de los árboles
En cada verde nuevo, azul o violeta
Las distancias se me pegan en la piel
Traen tus abrazos,
Ésos de antes…

Y tú, continúas divagando entre tus sueños de fama,
en los coloridos caminos del mundo,
carteles, reconocimiento…

Tan lejos de mi senda.

Aunque a veces, aún hoy, atines a acercarte,
sé que entre nosotros el desierto se acuna.

Que somos granos de arena escurridiza
alcanzando el mar.
El mar, cuando aturde en olas desquiciadas
para acarrear finalmente, guijarros de silencio
Vienes…, vas…, mientras mi soledad de huérfana
se desgarra en paneles pintarrajeados
de notas disonantes
Resuena en esta playa desierta, en la que el viento
persiste en traerme tus recuerdos.

Y tú, que aún no sabes, hacia dónde ir.


GRACIELA CASARTELLI

miércoles, 18 de diciembre de 2013

LUZ DE AGOSTO por GRACIELA CASARTELLI

Cuadro: "Luz de Agosto" de Graciela Casartelli

Me amaste. Tarde invernal, en arrullos

Tarde de almas y cuerpos elevándose.

Éxtasis de sol luminoso, débil, fragante.

Sonrisa que se va cayendo de la almohada,

alcanza el borde satinado y en

volutas blancas, desplaza

las copas de los árboles, reflejos deslumbrantes

Reflejos que vuelan hacia las tímidas sierras

Alcanzan mis labios y entonan

La canción de la dicha, corazones a un mismo son.

Nosotros...


GRACIELA CASARTELLI

jueves, 14 de noviembre de 2013

DOBLADILLOS por GRACIELA CASARTELLI

"Escándalo" de Graciella Casartelli





















Mi ropa desgarrada habla de una sutil pobreza;
                        la que escondo,
cuando dejo mi casa, para alcanzar la calle
El lugar donde vecinos y amigos me saludan.
Es entonces cuando muestro un rostro distinto,
desbordado en sonrisas y en complacencia

Temo dejar el mundo esta noche
con esas ropas poco limpias,
¡qué dirá la gente, si así las exhibo!
será bruma grandiosa del momento y luego,
el infaltable olvido.
Cómo quedarán finalmente,
                           entre los dichos de la gente
los escándalos de clase y el chismerío de pueblo,
Cataratas trasparentes similares
                       al lavado en burbujas,
Jabones modernos que prometen
                        la infinita blancura,
compitiendo entre propagandas insulsas.
De tal manera, los esfuerzos de los hombres,
                         se muestran hacia el afuera;
galantes, de brillo absoluto
                          en mil blancos distintos.
Sellan las ventanas hipócritas
                            de las zapatillas gastadas.
Sobre los dobladillos ocultos,
                            horas de agobio y de hastío;
ilusiones que se rompen día a día
y la espera inútil de lo inalcanzable…

Es así,  que nadie recordará,
 qué quedó de inmaculado
                               y entre sábanas,
                                de tu nombre y del mío…

GRACIELA CASARTELLI

miércoles, 30 de octubre de 2013

AURORA SOLITARIA por GRACIELA CASARTELLI




















Déjame cantar…Esta aurora solitaria.
Me habla de despojo, de cuerpo yerto y de un alma libre…
Esta aurora me habla que será imposible volver atrás.
Estaremos límpidos y podrás acompañarme a cada paso.
Si quieres, por supuesto…
Amor, desde antes que existiera el mundo.
Amor de camas ardientes y de cunas vacías.
De esperanzas expresadas en simples coqueteos de niña endulzada de adolescencia…
Amor que llegaste con el alba;
con tu cansada bicicleta, pedaleando tantos kilómetros,
simplemente para encontrarnos
y en un escaso beso blanco,
nos perdimos,
mientras el día continuó su camino… 


GRACIELA CASARTELLI

domingo, 13 de octubre de 2013

AUSENCIA por GRACIELA CASARTELLI















Un instante mi alma se inmoviliza.
Es el instante que siento nostalgia por ti.
Es mi andar camino de cuestas y túneles,
circundado de bosques invernales.
Y tú, un pozo pequeño,
donde solía doblar los tobillos,
desde los años de mi infancia.
Mi aturdimiento, mis desvelos,
se apoderaron del semblante transido.
Y a veces, tú te asomas, para que mi mirada vacía,
se pierda…
Sueño que me perteneciste,
como si un día en el frente,
habilitara para la batalla.
Como si un brote efímero,
brindara la cosecha.
¿Acaso te tuve como para sentir
la oquedad de tu silencio?
¿Acaso en verdad dulcificaste mis horas,
en algo trascendente;
algo elevado a Dios, algo sagrado?…
¡Qué he poseído, sino tu ausencia!
Atisbaba tus contornos,

cuando te perdías en el horizonte.
Percibí tu sabor, antes que convirtieras
tu vino en agua;
truncando el milagro.
Me quedé sola de ti, sin conocer
lo que significaba tu compañía.
Quisiera navegar por tu estela luminosa,
hacia la faz blanca y roja
de tu cuerpo ígneo.
Hubiera deseado tenerte,
aunque sólo fueras una estatua,
durmiendo en mis jardines;
contemplando este asiento,
donde él y yo nos acurrucamos siempre.
Sin embargo, tu nostalgia es mi esperanza.
De saber que estás ausente,
siento que pude tenerte.
Sé que existes.
No participo de los manjares de tu cena;
pero en otro cuarto, oigo los músicos
de tu fiesta permanente.
Tu armonía me deleita;
conozco tu pentagrama y tu lira.
Busqué penetrar en tu sala
y sentarme a tu mesa.
Otras copas bebieron mis labios,
pero no hallé la tuya.
Prefiero oír tu melodía,

melancólica y lejana…


GRACIELA CASARTELLI 
*Foto: obra de arte de Graciela Casartelli

viernes, 23 de agosto de 2013

SI ESTUVIERAS CERCA por GRACIELA CASARTELLI



Si estuvieras cerca,
esas olas no estarían solitarias, 
lamiendo tímidas sus playas desiertas.
Se agolparían como risas
en una almohada tejida con perfumes.
Las calles tendrían voces sonando cómplices.
Las paredes de los edificios, serían cobijas de nuestros sueños.
Si tú me buscaras,
esas olas encontrarían la orilla,
siguiendo las huellas dejadas por la luna.
El cielo se tornaría límpido,
esperando con ilusión el naciente
y la brisa del mar traería la frescura
de la promesa de una vida nueva.


GRACIELA CASARTELLI

martes, 23 de julio de 2013

LAS PARTES QUE DEJÉ por GRACIELA CASARTELLI














Diseminé partes de mí… ¡Cuántas!
¿En cuál estuve?
 ¿Quedó alguna de ellas conmigo? 
Las partes que dejé en espacios vacíos,
de almas solitarias.
 ¿Por qué esos huecos? ¿Por qué esas grietas para mí?
 Diseminé preguntas… ¿Hubo respuestas?
 Quien me respondió:
 ¿Se contestó a sí mismo, al mundo, o a mí…?
 ¿Fue mi corazón importante en algún alma?
 Si el alma en sí misma, buscaba su goce…
 En definitiva,
 ¿No busqué yo también el que me correspondía?

Qué encontré…
 Qué encontraste, en todos los gestos, sonrisas,
 escaparates y rincones llenos.
 Qué encontraste en los prolijos peinados,
o en bellos ojos, con su aureola azul de maquillaje…
El equilibrio de tus hijos, una casa limpia.
¿Dieron respuesta a tus interrogantes?
O el sórdido mundano rumor, de la noche encendida.
El alcohol y la bruma…
Acaso, en la fría tarde de los muertos,
te dieron ellos una guía, un porqué…
No ha quedado “no”, ni “sí”, que no olfateara.
Por intuición algunos, lógica, inmadurez, o no sé qué…
Cada título nuevo pude rotular con otro ya antiguo;
pero mis ansias nunca fueron satisfechas.
 ¿Quién comprendió en su extensa sombra, mi  propia sombra?
 ¿Quién advirtió la profundidad de mi gris?...

Diseminé partes de mí… ¡Cuántas!
¿En cuál estuve?
¿Quedó alguna de ellas conmigo?
Las partes que dejé en espacios vacíos,
de almas solitarias… 
¿Por qué esos huecos? ¿Por qué esas grietas para mí?

Allí quedaron mis lágrimas y mis sonrisas.

¿Quién comprendió en su extensa sombra,
mi propia sombra?

¿Quién advirtió la profundidad de mi gris?...


GRACIELA CASARTELLI

viernes, 10 de mayo de 2013

LA CONQUISTA por GRACIELA CASARTELLI



En homenaje al poeta venezolano Andrés Eloy Blanco

 “Después del golpe del 7 de abril de 1928 donde fue hecho prisionero y confinado, en 1932 se le permite regresar a Caracas por estar enfermo, pero prohibiéndole publicar en la prensa y hablar por radio."
Se vio sometido a las injusticias de otros, que le ganaron la partida, muchas veces... En mi poema, él les habla a esos ganadores y de las consecuencias que tendrían...Es el sentido de "La conquista"-


 Has ganado tu trofeo.
Carrera ferviente, sin contemplaciones; despiadada.
Ovación a cualidades restringidas, para muchos.
Truncas para otros.
Los parajes del camino, con vidas cercenadas.
Lacerar, destruir, vencer.
Dirás que no fuiste tú,
                                                      quién tiró de la cuerda perversa.                                                           

Tramo de risas en tropiezo.
Felicidad sobre corceles desbocados.
Demagogia encubierta, desde los comienzos.
Botín, que  no tiene en cuenta los medios.
Despojos sin recuerdo.

Más, los premios son guardados en anaqueles.
El tiempo,  disemina su troquel invicto.
Soledad  arrastrada, entre los retazos.
El galardón, vuelto añicos, y…
 los rostros desérticos en falsa cordura.

Buscas, buscas entre los restos…

Final cercano.
Veloz carrera sin perspectiva.
Ya has comprado todos los pasajes.
 Confín cerrado.
La consumación  del triunfo,
es tu derrota…


GRACIELA CASARTELLI

jueves, 14 de marzo de 2013

BAJO TU MANDO por GRACIELA CASARTELLI



















Dime, PADRE:
Cómo ahogo en tu manto, el recuerdo
                                     de ese padre;
quien dándome la vida en esta tierra,
se olvidara de mi actual presencia.

¿Es que le importan mis sonrisas;
o las tristezas, apresadas en mi alma?

Dime PADRE:
Cómo ahogo en tus sombras,
la sombra de su ausencia.

Si TÚ me creaste y él…
me dio la vida, a través de su vida.

Si  hoy,
olvidado está de mi existencia.

Dime, en qué lugar de tu Cruz,
ahogo esta tristeza.

En qué costado, de tu costado herido;
guardo mi desgarro

No sé…
No sé, si fue feliz en aquella instancia;
que de amor rebozaba,
en la dádiva del acto.

O satisfecho, concedía la semilla; sabiendo,
que me llevaría a la condena
                                      del abandono.

Dime PADRE, si en los instantes felices,
de mis risas de niño delante de sus ojos;
no acompañaba también,
                                     el egoísmo cruel de su negativa.

Si tu luz podrá traspasar,
la barrera de la indiferencia en él anidada;
así como el reflejo en mi escondite tenaz,
                                      diciendo:

¡No existe!. ¡No existió!. ¡No existirá!

 Dime en qué subrepticio lugar,
oculto la devoción de mis ansias.
Ternura vencedora del orgullo,
                                       en cariñosa caricia.

Mis dedos deslizándose, por su tenue cabello;
opacado por el paso de los años.

 En qué cofre de mi mente,
                                       no gritar que le amo,
 y sufro; al no tenerlo conmigo.

En qué cofre secreto, guardar las perlas sagradas;
de este cariño inmenso.

¡Llámale, PADRE!

Hazle saber que el tiempo se acorta
y el arrepentimiento es eterno.

Del agotamiento del instinto,
                                       en el segundo preciso
y el vacío expandido entre los silencios.

Exhórtale… que no hay mayor trayecto,
como aquél  por el cual nos alejamos,
                                      de tu entidad sublime.

¡Llámale! Dile, que sólo somos dos infortunados seres;
                                       heridos por la vida.

Y tal vez, así… reúna su condena con la mía;
en la convicción de que tu manto,
es el único abrigo asequible para ambos,
                                      en el tiempo
                                      y en la distancia.


GRACIELACASARTELLI



jueves, 14 de febrero de 2013

SILENCIO DE TÍ por GRACIELA CASARTELLI


 








Soñar el primer recuerdo;
el de una mano grande,

que asía mi manita de niña.
Ella, pasados los años,
persiste en su caricia y en su sostén.

Soñar que mis labios pudieran retener,
el sabor de la piel de quienes amé,
en un beso.

Soñar que no existe la soledad;
ni el dolor de lo perdido.

Pérdidas de personas y
de algunos sentimientos.
Mientras otros han quedado
y configuran sombras blancas,
rodeando el aire de mis contornos.

Cercada de espectros.
Son los seres que partieron
hacia otros destinos,
que no fueron el mío.

Colmada de sentimientos,
que un día,
fueron vivencias de alegrías.

Hoy están idos, con los años;
envueltos en mis mutismos.

Siento que soy todos ellos,
en una síntesis de tiempo,
más algunos adornos.

¿Cuál es la paz que busco,
si yo me disgregué en el pasado?

Disuelta en sombras y
en muchas cosas que pude crear;
mientras sobre mí se cernía,
                              un sol ardiente.

¡Hoy, me pueblan los vacíos de los amados!

Los sueños que me dejaron,
los que he tenido.
Y los que me han sido negados.

Hoy no tengo nada,
sino yo misma;
con un resplandor teñido de destierro.
De ansias de aquella mano fuerte,
que asía la de la niña pequeña.

Aquella mano que se cerró
y desapareció en los años;
en las distancias de los inalcanzables.

Desde entonces, sólo las ansias.
Descubrir algo lejano, sin saber, qué...

Llegaré, cuando colme los vacíos,
los espacios que debieron pertenecerme
y me fueron quitados.

Los espacios llenos de ternura,
 y de besos negados.

Hoy, sólo son atestados por los silencios.
Supresión de ti.

La espera de la magia,
del milagro, que sólo hace posible el amor.
Quizás,
                                        en un día cualquiera…

GRACIELA CASARTELLI

domingo, 6 de enero de 2013

ENCONTRARTE por GRACIELA CASARTELLI


Entre el perfume de mis sábanas y 
en el café caliente, despuntando el día.


En el murmullo de las calles de mi pueblo;
en los rostros de la gente corriendo,

                                         de un lado a otro.


En esa pícara mirada de los jóvenes,
que aparenta maduros anhelos y
                                     no saben hacia dónde van…

En el sol del mediodía,
quemando hierbas delicadas.

En el plato caliente, después de un día de zozobras.

En las manos del errante, 
que ruega por una limosna para subsistir.

En los besos tiernos de mis pequeños niños…

En el recuerdo candente de amores perdidos.

En el día que se va…y la luna que aparece.
En tantas cosas te extraño,

                                    porque ya no te tengo.


En mi sonrisa distante, porque ya no la miras;
porque habiendo estado conmigo, tú la olvidaste.

Te busqué intensamente, hombre amado
                                      y no pude encontrarte…


GRACIELA CASARTELLI

jueves, 6 de septiembre de 2012

REUNIÓN FAMILIAR por GRACIELA CASARTELLI
















Rodeando la mesa, después que faltaron muchos.
Así y todo, éramos tantos…
Desde el mayor en la  cabecera,  ya admirado u odiado;
como un simple ser, que juega a las cartas con la vida.
A la más chica, que se perdió entre los años y vaya a saber
                                                                              en cuántos lugares.
De algunos conocemos bien, dónde están y otros,
                                                                                de los que faltaron,
tuvimos noticias, que navegando, hallaron  bahías
y anclaron,  cerca de  astilleros chispeantes;
 o  quizás quedaron, en océanos repudiados
                                                                                      y sumergidos.

Muchos, atraparon estrellas  fugaces;
pero todos, lucharon sin mengua,
por merecer lo que consideraban correcto.

Después…, hubo otros pequeñitos  que no están allí,
por la escala numérica del tiempo exponencial .
muy  parecidos a los estrechos comensales presentes
Y  aún eso, es poco.

Un  apelativo o varios; no importa.
 Nadie obtiene trofeos,
aunque crea que los logre, esforzándose.
Son simples trozos de bronce, o algún material,
                                                  que siempre fenece.

Una familia más… sin el cántaro antiguo femenino,
que vertiera su elixir.
Ella se derramó en su propia alforja y poco le quedó,
                                                  
                                           para sobrevivir la magia.

Tenía los ojos verdes y fuerza de gladiador.
Grito de hembra que arrastraba simples pequeñines,
alzando banderitas blancas, entre sus competidores.

Rodeando la mesa, los fantasmas de gradas universitarias.
Habitantes de casas pequeñas y grandes.
Empleados de la existencia,  esposados por la necesidad de ser.
Albañiles con ladrillos de sueños,
cal y arena de esperanza.

Locura anónima, que se jactaba con algunos apellidos.
Batallas ganadas
                                       y un puerto inalcanzado…


GRACIELA CASARTELLI

domingo, 29 de julio de 2012

SÓLO AMAR por GRACIELA CASARTELLI


Tú que puedes,
no te olvides de cuánto has amado.
Que tienes la fuerza para llevar adelante el mundo
entre tus brazos,
sin restar en nada.

Miles de enemigos, la noche puede procurarte
entre los prietos pasillos del cansancio.
La paciencia se rinde,
tras cantidades de horas envueltas,
en genuino arrojo por salir adelante.

Puedes cerrar los ojos a los recuerdos
que ensombrecieron cuánta dicha concedida.
Tú puedes.

Los resplandores del día, iluminan por tu luz;
si ésta se agota,
vuelve a la fe, pureza y entrega.

No existe invierno posible,
en el ímpetu que dimos a tiempo,
con un simple reverbero,
entre las miradas que se encontraron,
deseosas de amar. Sólo amar.

Tú tienes la fuerza.
Crearás nuevas carreras, trofeos a ganar.
Ilusiones certeras entre los extraños pasadizos
vericuetos cerrados que tratan de ensartarnos,
sombríos de fracasos,
diciéndote: Esto no es para mí.

No siempre el mundo que elegimos,
consiente la sensación de pertenecernos.
Pero extrañamente, las rosas sobreviven a la nieve
que amenaza temprana o tardía.
Regalan su perfume sin pedir nada a cambio.

Tú que puedes,
soporta los sinsabores de las distancias,
de los egoísmos y cuánto orgullo inmerecido.
Hazte inmensa en las pequeñas cosas.
Brinda cada día una flor nueva.

Tú que puedes,
no renuncies a lo que fue tu amanecer,
simple amanecer, de cada día.


GRACIELA MARÍA CASARTELLI
Córdoba, Argentina, otoño de 2012.

sábado, 7 de julio de 2012

EL UNIFORME BLANCO por GRACIELA CASARTELLI

 
Léelo y coméntalo en NARRATIVA con VERÓNICA

GRACIELA CASARTELLI ¡¡¡BIENVENIDA!!!


Graciela María, nació Córdoba, Capital (Argentina), donde reside actualmente. Es Licenciada en Psicología y Magíster en Ciencias Sociales (Universidad Nacional de Córdoba) y su vida profesional la ha desempeñado en los ámbitos estatal y privado, dedicándose fundamentalmente a la Gerontología e Investigación Social. Su vida se ha visto marcada por cambios abruptos, con tantos logros como desilusiones, los que han impulsado una búsqueda espiritual madura, desafiando lo que ha considerado certero en las vueltas de su rumbo... Desde niña, tuvo afición por la música, el canto, la prosa poética y la llamada "poesía libre"; mientras que en los albores de su vejez ha optado por la pintura y la comunicación social; siendo la creadora de la Web “Vida Reflexion” http://vida-reflexion.webcindario.com/index.html dedicada a la literatura en todos sus géneros y al arte.
Contacto: graciela_maria_vida_reflexion@yahoo.com.ar gracielacasartelli946@hotmail.com