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sábado, 20 de julio de 2013
LA LUNA por MARTA PIMENTEL
MANUEL CUBERO
Marta Pimentel
martes, 18 de junio de 2013
LA SUBLEVACIÓN DE LAS AGUAS. POEMA 14 por MARTA PIMENTEL
La clave de sol cae en picada
sobre el arroyo viejo, y se desliza
la madreselva al costado azul del jacarandá.
Hay una iguana cargando agua para su cueva
y un mrucuyá enlazado al cañaveral.
Siento la siesta en la penumbra de mi tapera,
la risa tibia de una culebra en el ñandubay.
Cositas simples puras y sencillas son mis poemas
en la cima de mi adolescencia y mi soledad.
Poema 14
MARTA PIMENTEL
jueves, 16 de mayo de 2013
DE ARENA Y RÍOS por MARTA PIMENTEL
Hoy, te siento
arena y río.
Te he perdido
Como el canto pierde el ave
en los oídos.
Como el agua fresca el pozo.
El camino el peregrino.
Te he perdido nuevamente.
Con cerrojos lleva mi alma
el cuerpo al desvarío.
Te he perdido
Como el rezo pierde el santo,
la hostia el arrepentido.
Como en ráfagas ligeras,
el hastío, a las hojas que ha vencido.
Tardes eternas sin rocío,
¡Muero entonces, en primavera!
Siento abismos ...
Cae en mí la nieve negra del destino.
Arena y río,
¡no dejes que yo muera ahora mismo!
MARTA PIMENTEL
lunes, 18 de marzo de 2013
EL CANTO DE DIOS por MARTA PIMENTEL
Mis oídos parecen
dos ventanas golpeando sus postigos
cuando canta la reina mora.
Toda ella es un redoblar de campañas,
la catedral de los arcángeles,
el sol a media mañana en el campo,
las estrellas de las altas cumbres
a la altura de las manos,
los gorriones con sus crías
susurrando primavera.
MARTA PIMENTEL
viernes, 22 de febrero de 2013
ELLA ESTÁ ENTRE NOSOTROS por MARTA PIMENTEL
En los platos, en la cocina
Vive dentro de mis medias
Y las contempla estando limpias.
Ella transita con el sol a pies descalzos
Por la casa que comparto con su risa.
Ella entibia cada olla y la recubre
De hortalizas.
Ella es tiempo, espacio, madre,
La sultana y la amiga.
Ella finge ser ajena a mis poemas
Y se filtra entre renglones
que me riman.
Ella es don, ángel supremo
que se cuelga del silencio.
De los dioses que la miman.
AS ella debo mis suspiros
Por ella vivo.
Ella tiene cual banderas mis delirios
y yo apenas si pudiera darle un hijo.
¡Quien quería tanto, tanto
como ella esta pobre
poesía dando vueltas!
Ella es todo:
Tierra, agua, fuego, aire
Entre mis venas.
Ella teine mis iniciales por emblema
que se cuelga justa al cuello
como propio.
Tal vez, el día que ella quiera
con el codo y de un soplo
quede yo en el olvido,
pero, si es por ella
llevo todo lo vivido
muero en calma y resucito.
Porque ella está en el centro de los pájaros
y es por ella este cuadro que le pinto.
Mientras duerme a mi costado
Le recito y su pelo tan plateado
acaricio.
Ella, y no la otra,
lo ha querido.
El que lleva el calendario ya escrito.
Ella es la que sueña,
Mientras vivo,
Ella es la que ama sin motivo.
Ella es, y no la otra,
Lo ha querido.
Ella misma una noche de alaridos
Cuando su cuerpo calaba en el vacío
Y el alma agonizando rompía en llanto
Sin destino.
Ella tiene mi alma puesta por la suya,
y mis huesos por los suyos,
Y mi sangre por la suya.
Su camino es mi camino.
Ella entera de frente da lo mismo
Llamar ángel, mortal o infinito.
Tiene todo entre sus manos
Lo he sabido
Cuando en sueños delirados
Me he ido
Ala esfera del Maestro que respiro.
MARTA PIMENTEL ÁLVAREZ
martes, 22 de enero de 2013
CANCIÓN por MARTA PIMENTEL
Cuando el otoño desmaya sobre el poniente
y las barrancas suspiran, suspiran
y el agua brilla como un diamante,
mientras, la brisa se esparce sobre la brisa;
Cuando la humedad del rocío lava la vida
y quema su alma, la luna llena sobre la mía
y el árbol, deja sobre el barranco su letanía;
Cuando la broza enferma dobla las manos en el camino
y viste de blanco, los pies descalzos del peregrino...
yo nacía...
en abril, cuando nace el día veinte del mes cautivo.
Justo ese día, en que las flores no ven las flores,
las hojas no ven el árbol, y la vida se ve sin vida,
en mí vivías tú, y tú nacías...
Lloré en agosto junto al barranco,
mientras, tú mirabas un río rojo de sol, de barro.
Y tú te ibas en un agosto que trajo lluvia sobre los campos.
Yo florezco en abril, y deshojo en agosto,
todos los años, todos los años.
MARTA L. PIMENTEL ÁLVAREZ
lunes, 24 de diciembre de 2012
¡DE QUÉ VALEN CIELOS-VERDES! por MARTA PIMENTEL
viernes, 23 de noviembre de 2012
EL SÉPTIMO DÍA por MARTA PIMENTEL
Construiremos un Edén,
pese a todos los males;
tú estarás conmigo
pese a todos los Hombres.
Seremos felices,
pese a todos los seres.
Caminaremos por siglos,
pese a todos los astros.
Viajaremos desnudos,
pese a todos los prejuicios.
Seremos eternos,
pese a todos los infiernos.
Dioses seremos,
pese a todos los santos.
Comeremos el manjar
que nos fue perdonado,
y la sabia del laurel.
Merodeando descalzos,
beberemos las sales de toda vertiente.
Y será, nuestro el fruto,
fruto bendito que nos fue quitado.
Podremos ser,
pese a todos,
Hombres de bien,
aún con todos los pecados.
No habrá maldición de un señor soberano.
Llegaremos a vencer
con el tiempo el pacto.
Y será,
pese a todos los templos,
nuestra la salvación:
dominaremos el espacio.
Pese a todos los vientos huracanados,
y los dioses ateos,
y el Dios cristiano.
Pese a todas las voces,
y los brazos cruzados,
y las manos sangrando,
y los pies con un clavo.
Pese a todo terrestre,
o soberbio humano,
romperemos el hechizo
para lograrlo.
Ni el sol con su fuego infernal
podrá ahogarnos.
Pese a todos,
construiremos un Edén,
donde lo malo y lo bueno
no sea necesario defender u oprimir.
Pese a todos,
en el séptimo día
dormiremos cansados.
MARTA PIMENTEL
MANUEL CUBERO
Marta Pimentel
miércoles, 12 de octubre de 2011
NO ME ATREVO por MARTA PIMENTEL
a: Emmanuel
(el Río Paraná se lo llevo
en una noche de tormenta)
No me atrevo entre los párpados.
Rosa, rosa está el cielo que antes de azul pálido
Es que el río tiene rosas rojas en su pecho,
Es que el río tiene rosas en su lecho
Es que el río tiene rosas de espinas largas,
Largas hasta el cielo
¡Ése, ése río turbio
tiene sangre y ceniza de tu cuerpo !
Mirarlo, no puedo,
¿Cómo podré navegarlo
el día que naveguen los veleros?
¿Cómo podré planear con las garzas
Y los pájaros el infierno?
Es que ése río despiadado salió del cuadro
Nostálgico del verso
A llevarte en su cintura al compás
De los vientos huracanados
De los vientos
Mojigato de los giros de las olas
Remanso que entró en vuelo,
Envoltura de las nubes en los cielos,
¡Qué nombre tiene el espanto en tu recuerdo!
No me atrevo, no, a mirarlo
Río abajo, río arriba entre los párpados.
Aún,
Las espinas cruzan bruscas el firmamento
Y las rosas siguen rojas en su lecho!
¡Ése, ese río turbio
Tiene sangre y ceniza de tu cuerpo!
MARTA L. PIMENTEL ÁLVAREZ
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