Detrás de la puerta sin marco,
se desperezan los versos,
poemas violetas, donde tranquilos,
duermen tus besos.
Cada palabra, perenne, sólida,
viene con una caricia tuya.
A solas bailan la enigmática
balada del amor.
Comparto su dolor de melancolía,
en la vetusta noche del recuerdo.
FERNANDO TORRES VICO















